ANCIANOS, PASTORES Y OBISPOS

por Lionel M. Cortez


La iglesia es el fruto de la predicación de la palabra de Dios. Cada congregación consiste de personas que han sido trasladadas del reino de las tinieblas al reino del amado Hijo. Para que se pueda cumplir con todas las cosas que ha mandado la Cabeza de la iglesia, es preciso que exista un cierto orden, una cierta forma de gobernar. Según el Nuevo Testamento para la permanencia y eficacia de las congregaciones locales es necesario que algunas personas sean cargadas con la responsabilidad de tener cuidado de la grey de Dios e instruirla. Esta responsabilidad ha sido dada por nuestro Señor a un cierto grupo de hombres que en el Nuevo Testamento son conocidos por varios títulos. El mundo sectario no sólo ha tergiversado la organización de la Iglesia del Señor sino que también ha confundido los diferentes términos usados en referencia a esto hermanos que Dios ha puesto como líderes espirituales entre su pueblo. Estos títulos son: ancianos, pastores, obispos y maestros; aunque son varios los títulos, tiene referencia al mismo cargo y esto es evidente por los siguientes pasajes que demuestran que...

ANCIANO, PASTOR Y OBISPO SON USADOS INTERCAMBIABLEMENTE EN EL NUEVO TESTAMENTO

"Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia. Cuando vinieron a él, les dijo: Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su propia sangre" (Hechos20:17, 28). Aquí los mismos que son llamados ancianos en el verso 17, también son llamados abispos en el en el versículo 28 y además exhortados a ser pastores del rebaño. Los mejores comentaristas, nuevos y de antaño, están de acuerdo que estos distintos términos tienen referencia al mismo cargo. Sin duda alguna estas personas (ancianos del verso 17) son el verso 28 llamados (obispos) y especialmente si se compara con otros pasajes como 1 Timoteo 3:1 y los siguientes versículos.

"Por eata causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ANCIANOS en cada ciudad, así como yo te mandé; el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar CON SANA ENSEÑANZA y convencer a los que contradicen" (Tito 1:5-9). Es muy evidente que en este pasaje el apóstol Pablo usa los términos anciano y obispo debe ser maestro de la palabra; a lo menos, debe ser uno que CON SANA ENSEÑANZA CONVENZA a los que se oponen.

"Ruego a los ANCIANOS que están entre vosotros, yo ANCIANO también con ELLOS, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorio sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Principe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorrumpible de gloria" (1 Pedro 5:1-4)

Aquí otra vez los ANCIANOS son exhortados a ser pastores de la grey de Dios, y tomar el obispado voluntariamente. Y por lo tanto, es evidente que en estimación de ambos Pablo y Pedro. LOS ANCIANOS Y OBISPOS tenían el mismo cargo y era en referencia a las mismas personas y que eran amonestadas a ser MAESTROS y PASTORES del rebaño.

LOS REQUISITOS PARA SER ANCIANO

Se ha dicho que hay ciertos requisitos para que un hombre pueda ser oficilamente un anciano de la iglesia; son requisitos expuestos en las Sagradas Escrituras por los cuales podemos ver que un obispo debe ser un hombre de cualidades superiores. Estos requisitos se nos dan en 1 Timoteo 3:1-7 y en Tito 1:5-9. Notemos las cualidades expuestas en 1 Timoteo y obsérvese que primeramente un hombre debe ANHELAR EL OBISPADO; es decir, debe tener el deseo de servir en tal capacidad.

1. QUE EL OBISPO SEA IRREPRENSIBLE - Debe ser un hombre al cual el adversario, que siempre está listo para dar critica y condenar, no pueda acusar con fundamento; sin embargo, al hombre que vive una vida ordenada no se le puede acusar de ningún mal con fundamento.

2. MARIDO DE UNA SOLA MUJER - Aquí sin duda alguna no permite a un hombre que practica la poligamia que sea un anciano. Un obispo debe tener solamente una sola mujer. Además, el pasaje implica que que el celibato descalifica a una persona en tal capacidad. Hay quienes defienden el hecho de que el celibato no descalifica puesto que el celibato no es un mal en sí. Dicen que dos de las figuras más eminentes en la iglesia primitiva no eran casadas, Pablo siendo una de ellas. Sin embargo, en ningún lugar de las Escrituras se nos dice de que Pablo fue anciano de la iglesia; y más todavía, se sabe que Pedro sí fue un anciano (1 Pedro 5:1) y Pedro era casado.

3. SOBRIO - Debe ser un hombre con la cabeza bien sentada; uno que conozca bien los problemas comunes y apto para razonar con juicio en cuanto a ellos.

4. PRUDENTE - Un obispo no debe dormirse como un borracho. Debe velar por él mismo y por la congregación.

5. DECOROSO - Debe ser un hombre con buenos modales, casto y cortés en todo su ser. Un hombre brusco y sin educación no debe ser puesto como un anciano del redil del Señor.

6. HOSPEDADOR - Debe ser un hombre con el espíritu del bueno samaritano; siempre listo para ayudar o servir a quien sea y en especial con las cosas espirituales.

7. APTO PARA ENSEÑAR - Debe tener un concepto claro de lo que es el Plan de Redención y apto para enseñarlo a otros. Es necesario, pues, que CADA anciano tenga esta cualidad importantísima; un anciano es oficialmente un maestro en la iglesia del señor y por lo tanto, debe estar bien preparado para desempeñar esta noble tarea.

8. NO DADO AL VINO - Que no sea un borracho.

9. NO PENDENCIERO - No debe ser un hombre contencioso sino que sea pacífico en todo sentido.

10. NO CODICIOSO DE GANANCIAS DESHONESTAS - No debe ser un hombre que gana su dinero en forma ilegal o deshonesta. Esto descalificaría a muchos que están en el comercio en la actualidad.

11. AMABLE - El anciano debe distinguirse en su amabilidad y paciencia al enseñar a aquellos que se oponen con la esperanza de que se arrepientan y reconozcan la verdad.

12. APACIBLE - No debe ser dado a la contienda, en una forma metafísica. O es decir, no debe ser uno que siempre esta peleando verbalmente; sino que pacífico, y , en el espíritu del gran apóstol Pablo que aunque contendía por la fe lo hacía con el espíritu de humildad y táctica, con el fin de ganar a todos los que fueran posible para el señor.

13. NO AVARO - No debiera ser un amador del dinero, pues "el amor al dinero es la raíz de todos los males."

14. QUE GOBIERNE BIEN SU CASA, QUE TENGA A SUS HIJOS EN SUJECION CON TODA HONESTIDAD - El obispo no solamente debe ser casado sino debe tener hijos fieles, hijos que hayan sido creados conforme a las enseñanzas del TODOPODEROSO; he aquí uno de los requisitos que descalifica a muchos que pretenden ser pastores pero que ni siquiera son casados y mucho menos tener hijos fieles (1 Timoteo 3:5).

15. NO UN NEOFITO - No debe ser una persona que hace poco se convirtió, pues, "no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo".

16. Finalmente, "También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera; es decir, debe tener un buen testimonio entre los que no son cristianos, "para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo."

¿CUANTOS ANCIANOS DEBE HABER EN CADA CONGREGACION?

Debe haber una pluralidad de ancianos en cada congregacción; es decir, dos o más. Nunca se ve el caso de una congregación que tuviera soló un anciano o pastor en el Nuevo Testamento. Al ver los problemas que se levantan en las congregaciones, uno puede ver la sabiduría del Señor al establecer una pluralidad de ancianos en CADA congregación. Los siguientes pasajes prueban esto: Hechos 11:29-30; 14:23; 15:4, 22, 23; 20:17; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 4:14; 5:17; Tito 1:5; Santiago 5:14; 1 Pedro 5:1.

LOS DEBERES DE LOS ANCIANOS

Deben tener un cuidado constante de su respectiva congregación: "Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor" (Hechos 20:28).

Deben estar activos en el trabajo personal al ejecutar el cuidado por el estado espiritual de cada uno de los hermanos de la congregación. Esto es muy esencial y muchas veces esto es descuidado.

Los ancianos tienen la mayordomía de los intereses de la congregación. Aunque ellos velan por el estado espiritual del rebaño, también ellos velan por el estado espiritual del rebaño, también son los encargados de cuidar de las finanzas de la iglesia como obispos que son.

Son los maestros divinamente ordenados de la congregación. Cada anciano debe ser "apto para enseñar". Y es aquí en donde muchos ancianos al ser "puestos en balanza" han sido hallados deficientes. Es triste ver a congregaciones que cuando el predicador se va por por el fin de semana, tengan que conseguir a otro predicador para que tome su lugar puesto que no hay nadie en la congregación, ni los ancianos siquiera, que puedan "llenar el púlpito, cuando, según las Escrituras, ellos debieran estar tan capacitados para enseñar como para poder corregir e instruir con sana doctrina a los demás. Y aun más, debe ser capaz de convencer a los que se oponen, así como poder dar la leche espiritual al rebaño para que crezca mediante ella.

SON LOS ENCARGADOS PARA EJECUTAR LA DISCIPLINA en la congregación (1 Timoteo 5:17; Hebreos 13:7, 17). El obispo, pues, es un lider con cierta autoridad. De la forma que los padres en una familia corrigen a sus hijos, así el anciano tiene el derecho y el deber de reprender y corregir a los transgresores bajo su cargo. Y si toda medida tomada para restaurar al hermano es en vano, entonces en conjunto con la congregación deben apartarse "de todo hermano que ande desordenadamente" (2 Tesalonicenses 3:6).

¿Quién dirige a la congregación cuando no hay ancianos todavía? Hay congregaciones así: se reúne toda la congregación; en otras congregaciones, se reúnen sólo los varones para tratar los negocios de la iglesia. Personalmente, creo que esta última forma es más eficaz puesto que se evita muvha confusión.

Lo ideal sería que en cada congregación todos los varones que tengan posibilidades se preparen para esta sublime labor para algún día tener los requisitos para poder servir como anciano, obispo o pastor, que es lo mismo, y entre más joven comienza un hombre a prepararse mucho mejor; y todo esto, no por el honor del cargo, sino que para mejor servir a Dios para Su gloria y Su honra.

¿Por qué no hay más iglesias latinas con ancianos? ¿Acaso no hemos visto la necesidad de la organización? ¿Hemos faltado en la enseñanza? ¿Hemos inculcado en los hermanos el deseo de ser ancianos? ¿Estamos contentos con el status quo (el estado de las cosas)? ¡No podemos depender de los hermanos anglos para siempre!

Si queremos congregaciones independientes tenemos que ir adelante hacia la perfeccion y esforzarnos para tener congregaciones organizadas cabalmente. En el Nuevo Testamento, poco después de que se establecierón congregaciones, había ancianos y diáconos. ¿Somos inferiores a aquellos pueblos? ¿Somos menos espirituales? Quizas...

Recordemos y pongamos en practica, "Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurreccción de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite" (Hebreos 6:1-3).