EN BUSCA DE LA IGLESIA VERDADERA


José, hombre maduro, serio y responsable, casado y padre de familia, cree en un ser supremo, Creador de los cielos y de la tierra. Ninguno lo tildaría de "ateo" o "escéptico" pues cree real y sinceramente en Dios. No obstante, los domingos, en vez de asistir a la reunión de alguna iglesia, casi siempre se queda en su hogar. Está confuso. no sabe mucha Biblia, aunque la lee de cuando en cuando. Marta, esposa de José, se encuentra más o menos en el mismo dilema espiritual.

En el pueblo donde vive este matrimonio hay ocho iglesias, todas diferentes en doctrina y práctica. José y Marta no entienden bien por qué difieren y no conocen la historia de ellas. A veces, sienten profundas inquietudes espirituales y desearían ir a una iglesia. además, miran con preocupación a sus hijos reconociendo que éstos se están criando sin la debida orientación moral. Pero, ¿a cual iglesia irían? ¿A cual llevarían a sus hijos? ¿Cual de ellas es la verdadera?

Muchos le dicen a José y a Marta que no importa a cúal iglesia vayan, que puede uno salvarse en cualquier iglesia. Sin embargo, el sentido común les dice que si hay una sola Biblia inspirada por Dios debe haber en dicho libro un solo mensaje consecuente, y una sola iglesia íntegra y pura, no la profusión escandalosa de sectas y credos que existe en su comunidad. Obviamente tienen razón. En su mensaje al hombre, Dios, siendo perfecto, no podrá contradecirse, ni habrá establecido iglesias que se contradijeran.

De cierto, el problema de José y Marta no es meramente teórico. Existen muchas iglesias que difieren y se contradicen. ¿Qué harán? En realidad, tienen sólo dos alternativas, a saber: escoger entre ellas o no hacerse miembros de ninguna. ¡Qué dilema! Demasiados caminos hay. Demasiada confusión. ¡Estudiar y comparar minuciosamente todas las doctrinas e interpretaciones de las muchas iglesias les cogería toda una vida! Quedándose en su casa se exponen a innumerables peligros morales y espirituales.

Tal vez el problema de escoger una iglesia o de encontrar entre tantas la verdadera no sea tan difícil como a primera vista perezca. De hecho, José y Marta la pueden encontrar sin necesidad de aprender toda la Biblia y examinar detalladamente las doctrinas de todas las sectas en el mundo. Si leen y aprenden unos pocos textos claves de las escrituras, podrán usarlos para cotejar las doctrinas principales de cada secta. Haciéndolo, pronto descubrirán cuál de las iglesias tiene más de la verdad.

Usted, estimado lector, puede hacer lo mismo. Hágalo, por favor, y le ayudaremos. Tome su Biblia y visitenos a varias de las iglesias más conocidas. No tenga temor de ponerlas a prueba. Existen, no por voluntad suya, sino por la de otros quienes las establecieron, y usted estará en sus derechos al examinarlas. Es más , su deber ante Dios es estudiarlas imparcialmente dejando que la Biblia sea su único criterio. Sinceramente, se trata de una cuestión de vida eterna o posible castigo eterno, pues está en juego el destino de su alma.

Al iniciar esta indagación personal acuérdese de que en todas las iglesias se encuentran algunas cosas buenas y biblicas. Sin embargo, al quedarse descubierto a la luz algún fallo fundamental, sabrá usted que la iglesia que lo tenga no podrá ser la verdadera. Entonces, siga adelante buscando entre otras. No habrá por qué pasar más tiempo escudriñando con detenimiento todas las enseñansas y prácticas de una iglesia equivocada en algún punto esencial del evangelio.

¿Listo? ¿Tiene su Biblia? Comencemos con la más grande de todas las iglesias, la Católica Romana. No hay nada malo en nombrar abiertamente esta y otras iglesias. Hay quienes le dirán que no se debiera hacer, y que no debiéramos comparar una iglesia con otra. Realmente, no conviene ser sensible en extremo cuando de nombrar y analizar las iglesias se trata, pues ¿cómo encontraríamos la más bíblica si no lo hicíeramos? De todos modos, no lo hacemos con espíritu de burla ni con deseos de criticar, sino con el propósito sano de encontrar la iglesia que Cristo edificó. Así que, procedamos.


 LA IGLESIA CATOLICA ROMANA

La iglesia católica tiene muchísimas cosas que impresionan -prestigio mundial, riquezas, poder político y económico, tradiciones antiguas, fiestas, catedrales y capillas ornatas y mucha membresía. Dice que es la única iglesia verdadera. No obstante, al visitarla y estudiarla, pronto vemos y oímos cosas que ponen en tela de juicio su autenticidad.

La Biblia que llevaremos siempre con nosotros en estas visitas a las distintas iglesias dice: "Hijitos, guardaós de los ídolos. Amén" (1 Juan 5:21). "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en él cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás" (Exodo 20:4-5). Ahora bien, a la luz de tales pasajes, ¿qué significan las imágenes de Cristo, Maria, los Apóstoles y otros personajes de tiempos antiguos que vemos en las catedrales y las capillas de la iglesia Católica, y en los hogares de los miembros? Interrogamos a los sacerdotes. Nos dicen que todo está bien, que no se viola la ley bíblica que prohíbe imágenes, que tenerlas es como tener fotografías de nuestros seres queridos, que no se adoran, que sólo se veneran. ¿Estará todo bien? O, ¿se está diciendo "bueno a lo malo" (Isaías 5:20)? ¿Nos arrodillamos delante de las fotografías de nuestros seres queridos, dirigiéndoles oraciones? ¿Los veneramos? Para nosotros, ¿tienen nuestros seres queridos ya difuntos, poder para responder a nuestras peticiones? Si las imágenes no tienen utilidad alguna sino la de ayudarle al creyente a pensar en Dios, Cristo, Maria, los santos, etc., entonces ¿por qué se le atribuyen poderes? ¿será la iglesia Católica culpable de practicar una forma de idolatría? Es duro pensarlo, pero la evidencia palpable lo indica, pese a las explicaciones de los sacerdotes.

Nuestra Biblia dice: "No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra" (Mateo 23:9), y se prohibe el uso de títulos (Mateo 23:1-12). Dada la claridad de esta amonestación que pronunció Cristo mismo, ¿cómo se justifica la practica de decirle "padre" a los sacerdotes, "Su Excelentísimo el Reverendo" a los arzobispos y "Sumo Pontífice" al papa? Se habla de "el Padre", dandose a entender que el término se usa, no en sentido figurado espiritual, sino como título. Nos preguntamos: ¿Cuándo dijeran jamás los miembros de la iglesia primitiva, apostólica, "Padre Pedro" al apóstol Pedro? O, ¿"Padre Pablo" al apóstol Pablo? No lo hacían.

¡Dos errores mayúsculos! Ya nos sentimos preocupados. En seguida, encontramos otros, pues escuchamos que los feligreses católicos, siguiendo tradiciones antiguas enseñadas por los "padres", rezan, en el nombre de María y los santos, el "santo rosario", repitiendo una y otra vez las mismas palabras. El Espíritu Santo dice: "Hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5). "Un solo mediador". María no, ni los santos, sino Cristo. Ese mismo mediador condena las "vanas repeticiones" en las oraciones (Mateo 6:7).

El que es único mediador dijo: "No hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado", o "cueva de ladrones" (Juan 2:16). Dijo también: " Mi reino no es de este mundo" (Juan 18:36). Observando cómo proceden los líderes católicos, nos preguntamos si habrán comprendido la naturaleza espiritual del "reino" de Cristo, pues, con éllos, todo parece funcionar a base de negocios con las almas que tienen a su cuidado. Celebran bingos, fiestas, y verbenas. Cobran por misas, bautismos, bodas y extremaunciones. Venden crucifijos, estatuas y velas. Es extraño . Sumamente extraño y desconcertante. En la Biblia, cuando de fondos para las obras de la iglesia se trata, lo único que autorizan los apóstoles es la ofrenda voluntaria dada el primer día de la semana (1 Corintios 16:1-2).

¿Se siente alarmado? No sin razón. ¡Qué falta hace la enseñansa de una doctrina más pura en la iglesia Católica Romana! Ahora bien, se habla de un movimiento dentro de la iglesia Católica que se llama "Renovación carismática". ¿Habrán encontrado los que integran dicho movimiento la iglesia verdadera? ¿Los visitamos? Pues, ¡Vamos!


LOS CATOLICOS CARISMATICOS

Preguntamos a los carismáticos: "¿Qué tienen ustedes que no tengan los demás católicos"? Nos contestan que tienen los "dones del Espíritu Santo", y que el Espíritu está usándolos para renovar a la iglesia Católica. Pensamos: ¿No implican su doctrina y su movimiento que anden mal los demás católicos -inclusive los obispos, cardenales y el papa mismo- quienes no tengan los dones ni alaben a Dios a estilo de los carismáticos? Observando que los carismáticos hacen uso de imágenes, veneran a los santos y rezan el rosario, nos preguntamos: ¿Cómo puede el mismo Espíritu Santo, manifestándose, como se alega, en otras iglesias, denunciar tales prácticas para luego aprobarlas entre los carismáticos? Lo cierto es que El no se contradice. ¿Será que los carismáticos se habrán dejado influenciar por los pentecostales? En mucchos lugares el pentecostalismo está arrebatándole muchos miembros a la iglesia Católica. ¿Sera el movimiento carismático la respuesta católica a esa amenaza peligrosa? Después de todo, ¿por qué dejar a la iglesia Católica si en el seno de ella se puede tener lo más impresionante y atrayente del pentecostalismo- lenguas extáticas, el culto emotivo y excitante, la música de panderetas y guitarras, los coritos, las oraciones en voz alta, el desahogo de testimonios y el énfasis en sanidades? ¿"Renovación"? O, ¿pentecostalización? ¿Cómo puede el creyente asumir dos identidades espirituales por naturaleza contradictorias? ¡O católico, o pentecostal! Pero, "católico pentecostal" no. Tal vez encontremos un movimiento, una iglesia, más consecuente, más autentica.


LOS TESTIGOS DE JEHOVA

Fundadores: Charles Taze Russell y Joseph R. Rutherford. Cuándo se estableció: 1884. Sede principal: Brooklyn, New York, U.S.A. Publicaciones mas conocidas: "La atalaya" y "Despertad".

No hay que ir donde los Testigos: ¡Vienen donde uno! Bien organizados para la obra evangelística se presentan como único pueblo de Dios. Los escucharemos.

Dicen que Cristo vino en 1918. Buscamos en la Biblia pasajes sobre la segunda venida y encontramos: "He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron" (Apocalipsis 1:7). "Todo ojo le verá". Pensamos: No todos lo vieron en 1918. Que sepamos, ¡ninguno lo vio!

Enseñan que solo 144,000 habitarán las mansiones celestiales y que los demás salvos habitarán la tierra. Pero nuestra Biblia dice que para todos los salvos hay "una misma esperanza" (Efesios 4:4), y que hay, no dos, sino "un redil" (Juan 10:16). Además, leyendo Apocalipsis 7:9 observamos que tanto la gran multitud (los gentiles salvos) como los 144,000 (los judíos salvos) se encuentran, no en esta tierra, sino "delante del trono y en la presencia del cordero", o sea, en el cielo.

Referente al alma, nos dicen que se trata de la vida del cuerpo físico. pero, recordamos que Cristo también habló del alma, diciendo: "No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar" (Mateo 10:28), y razonamos que, según Cristo, el alma sobrevive la muerte del cuerpo. Por lo tanto, es más que meramente la vida del cuerpo.

Dialogando con los testigos y leyendo sus publicaciones nos damos de que les fascinan las profecías Bueno, pero quizás ya no tanto, pues predijeron el comienzo del milenio para el otoño de 1975. Pasó el año, y ¡nada! A causa del fallo, muchos Testigos abandonaron la "organización" y ¡unos poccos hasta la demandaron en las cortes!

Profecías caídas a tierra, doctrinas extrañas sobre "hijos espirituales" e "hijos terrenales", sobre esperanzas distintas, el alma, el infierno, la segunda venida, etc. ¿Haríamos bien uniéndonos al "reino" de los Testigos? Debe haber algo mejor, más biblico, ¿no cree?


LA BAUTISTA

Establecida: 1609. Fundador: John Smythe. Ha llegado a ser una de las iglesias más grandes y de más prestigio en el mundo.

Predica la salvación por medio de la fe sóla, doctrina que propagó Martin Lutero. Santiago 2:26 dice que "la fe sin obras está muerta". Pues, deducimos que no basta hacer "profesión de fe" para ser salvo. Sabemos que es preciso hacer algo más, a saber: obedecer "aquella forma de doctrina" que Dios nos ha dado (Romanos 6:17).

Pese a su nombre "Bautista", enseña que el bautismo no es esencial para salvación. Dice la Biblia: Arrepentios y bautícese cada uno de vosotros... para el perdón de pecados" (Hechos 2:38). "El bautismo ahora nos salva (1 pedro 3:21).

Dice que el cristiano verdadero no puede caer de la gracia, o sea, que no puede perder la salvación. El Espíritu Santo enseña: "De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído" (Galatas 5:4). Huelga decir que no puede uno desligarse de Cristo sin haber estado en El. DDesligados, cayeron, perdiendo la salvación. Apocalipsis 2:1-10; Hebreos 6:1-6 y 2 Pedro 2:20-22 tambien enseñan que el cristiano sí puede perder la salvación.

El numero de miembros que tenga una iglesia y el prestigio que goce no son los factores determinantes en la búsqueda nuestra de la iglesia aceptable sino más bien la pureza del mensaje y la práctica sana de ese mensaje. fallando la Bautista en tres puntos fundamentales, proseguiremos buscando.


LA ADVENTISTA

Fundadora : Elena White. Cuándo se estableció: 1844-1849. Credo: Los escritos de la Sra. White y de la Biblia, mayormente el Antiguo Testamento.

Elena White se tiene como profetisa y sus escritos se aceptan como inspirados. A estos se les atribuye la misma autoridad que tienen los de Pablo. En cuanto a esta iglesia ya nos sentimos intranquilos, pues bien sabemos que a la Biblia no se le puede añadir. El don de profecía cesó cuando fue dada toda la verdad y toda la verdad nos ha sido dada en el Nuevo Testamento (1 corintios 13:8-13; Efesios 4:7-16; judas 3). Por lo tanto, no comprendemos cómo la Sra. Elena White pudiera ser recibida como profetisa.

Aumentan nuestras preocupaciones cuando los Adventistas nos predican la necesidad imprescindible, según ellos, de guardar los sábados, abstenerse de ciertos alimentos y dar el diezmo. Ahora entendemos que se sujetan al Antiguo Testamento. Pero, leyendo el Nuevo Testamento, aprendemos que el Antiguo fue anulado, quitado de en medio y clavado en la cruz y que nadie tiene derecho de imponer la ley del sábado (Colosenses 2:14-16), que los alimentos Dios los ha Limpiado todos (1 Timoteo 4:1-5; Marcos 7:19) y que la ley del diezmo no está en vigor, ya que el Antiguo Testamento ha sido abrogado (Hebreos 7:12; 8:6-13). Aun han sido cambiados los diez mandamientos y ahora rige el "ministerio del Espíritu" (2 corintios 3:6-17).

Unirnos a los Adventistas sería sojuzgarnos al yugo de esclavitud del Antiguo Testamento (Gálatas 4:21-31; 5:1-13). Mas buscamos la libertad que ofrece Cristo. Las obras de los Adventistas son muchas y grandes. ¡Qué pena que Dios no las aceptara por ser hechas conforme a una ley, la Antigua, que El mismo anuló! Muchos Adventistas , reconociendo dicho peligro, ahora predican la gracia, y ha suscitado en el seno de la iglesia un conflicto no pequeño sobre estos dos temas grandes: la ley antigua, y la gracia. ¿Dónde la encontraremos?


LA IGLESIA DE CRISTO

Llegamos a esta y examinamos su doctrina y práctica.

Aceptando la Biblia como único credo, anuncia que para salvarse toda persona tiene que creer, arrepentirse, bautizarse para perdón de pecados y perseverar hasta el fin. Las Escrituras dicen: "El que creyere y fuere bautizado será salvo" (Marcos 16:16). "Arrepentíos, y bautícese... para perdón de pecados" (Hechos 2:38). "Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida" (Apocalipsis 2:10).

Se hace énfasis en la gracia y el amor de Dios, en el sacrificio de Cristo y en la necesidad de aprender y obedecer el hombre la sana doctrina de Cristo (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:16, de vivir él en santidad (Hebreos 12:14) y de llevar mucho fruto para la gloria de Dios (Juan 15:1-8).

Enseña que no hay que guardar los sábados, ni abstenerse de ciertos alimentos ni dar diezmos porque el Antiguo Testamento fue abolido en la cruz. La Biblia dice: "Nadie os juzgue en comida... o en cuanto a ...días de reposo (los sabados).. (Colosenses 2:14-17). Al decir: Nuevo Pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer" (Hebreos 8:13).

Sus cultos se celebran "con orden". Los miembros cantan sin usar instrumentos, citando Efesios 5:19 y Colosenses 3:16, observando que el Salmo 150 pertenece al Antiguo Testamento. Cuando oran, dirige uno, escuchando los demás y diciendo "Amem" terminada la oración (1 Corintios 14:16-17). Todos los domingos conmemoran la muerte de Cristo por medio de la santa cena, comiendo pan sin levadura y tomando de la copa (Hechos 2:42; 20:7; 1 Corintios 11:17-34). Ofrendan "cada primer día de la semana", dando cada uno "segun haya prosperado" (1 corintios 16:1-2; 2 Corintios 9:6-9). No se hace mercadería ni se exigen diezmos. Predican mensajes biblicos, creyendo que el Nuevo Testamento contiene toda la verdad. las mujeres guardan silencio durante los cultos (1 corintios 14:38).

Predica la unidad, señalando el pecado de las divisiones religiosas. La Biblia dice: "Solícitos en guarddar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz" (Efesios 4:3).Cristo oró: "Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mi, y yo en ti...para que sean perfectos en unidad" (Juan 17:20-23).

Predica que el Señor fundó una sola iglesia. De hecho, Cristo dijo: "Edificaré mi iglesia" (Mateo 16:18). Dice que hay "un cuerpo" como en Efesios 4:4-5.

Rechaza nombres inventados por los hombres porque, según dicen, causan divisiones. De cierto, su propio nombre es biblico, encontrándose en Romanos 16:16- "Las iglesias de cristo os saludan". Los miembros se identifican como "cristianos" (Hechos 11:26), ni más ni menos, no usando nombres de hombres para identificarse espiritualmente. La biblia dice: " Cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo: y yo de Apolos; y yo de cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo"? (1 corintios 1:10-13).

Pues, ¿qué le parece? ¿Será esta la iglesia que buscamos? Ya que la encontramos bíblica en estos puntos elementales, ¿le parece bien estudiarla más a fondo? Entonces, ¡hagámoslo!