«Contestando a Los Mormones: Parte Uno, 

Doctrina de Dios»

Transunto Radial Por Phillip Gray


José Smith, Fundador de la Iglesia Mormona


      Se advierte y se manda en 1 Juan 4:1: «Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.» En el contexto, el término «los espíritus» se refiere a las enseñanzas. Por eso, estamos mandados a probar las enseñanzas para ver sin son de Dios. Al mismo tiempo, tenemos el deber de «presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en» nosotros (1 Pedro 3:15). Es un hecho historicamente comprobado que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, o sea la iglesia mormona, reclama ser la verdadera y la única iglesia aprobada por Dios. Sus escritos declaran que ninguna otra es de Dios. Sus reclamos son exclusivos. Además, los mormones nos retan a nosotros a defender nuestras creencias ante ellos. Es necesario destacar aquí que nuestra analisis del mormonismo no se trata de las personalidades de ninguno viviendo hoy día. Tampoco es cuestión de la sinceridad o la inteligencia de los mormones. Nuestro estudio tiene que ver con las ideas. Hay que considerar y evaluar las ideas en la luz de las Escrituras. Creemos sinceramente que, a pesar de su honestidad y su buenas intenciones, los mormones hoy día están engañados por una religión indígena norteamericana que carece de la verdad bíblica. Es una secta creciente, adinerada y muy poderosa de la actualidad. Siendo norteamericano, yo siento personalmente el deber de refutar públicamente las enseñanzas equivocadas de esta secta norteamericana por el mucho daño que ha causado en américa latina y europa. Si el error ha salido de aquí, entonces es nada sino correcto de permitir que la verdad salga de aquí asimismo. Después del himno, volveremos a estudiar la doctrina de Dios mormona:

      Al principio del movimiento mormono en los estados unidos en el siglo pasado, su fundador, José Smith, enseñó el monoteísmo, o sea, la doctrina de un Dios. Pero, muy pronto después, Smith cambió de parecer y comenzó a enseñar el politeísmo, o sea, la doctrina de muchos dioses. Ambos Smith y su sucesor, Brigham Young, enseñaron que tres dioses distintos, llamados Elohim, Jehová, y Miguel, se colaboraron en la organización y población de la tierra. Claro que bíblicamente Elohim y Jehová son nombres que se refieren al mismo y único Dios, y Miguel es nombre del arcángel (Judas 9). Es un hecho histórico que Smith revisó sus puntos de vista respecto a Dios entre la publicación del libro del Mormon y otra escritura mormona llamada el libro de Abrahám en la Perla de Gran Precio. El libro del Mormón, por ejemplo en 1 Nefi 31:21 y Alma 11:26-29 enseña el monoteísmo, que hay un Dios. Pero, más tarde, en Abraham 4:1, Smith enseñó que habían varios dioses que hicieron el mundo. Por tanto, existen discrepancias hasta contradicciones en sus propias escrituras. En la bíblia, se enseña que Dios no miente (Tito 1:2). Por eso, es difícil creer que las escrituras mormonas sean inspiradas. No obstante, el propósito aquí es solamente fijarnos en el politeísmo de los mormones. Pese a lo que enseña su libro más temprano, los mormones creen en la existencia de muchos, pero, muchos dioses hoy día. Brigham Young dijo «¿Cuántos dioses hay? Yo no sé» (en su Revista de Discursos, Volumen 7, página 333.)

      No obstante, la bíblia enseña claramente que hay un Dios. Pablo escribe en 1 Timoteo 2:5: «Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.» Marcos 12:29 dice: «Jesús le respondió: El primer mandamiento de todo es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.» Efesios 4:6 declara que hay «un Dios.» 1 Timoteo 6:16 le describe como «el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.» Es cierto que hay solo un Dios. Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Sí, existen tres miembros de la deidad, pero solo una deidad. En cambio, el mormonismo enseña la existencia de una multitúd de distintos dioses; enseña el politeísmo. 

      En segundo lugar, el mormonismo enseña que Dios es físico igual que Ud. y yo. Sus propias escrituras lo declaran. En Doctrinas y Covenios, 130:22, se dice: «El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos tan tangible como el del hombre; el Hijo también; pero el Espíritu Santo no tiene cuerpo de carne y huesos, sino es personaje espiritual.» Sin embargo, la bíblia enseña que Dios es espíritu (Juan 4:24), y Lucas 24:39 enseña que un espíritu no tiene carne ni huesos. Por eso, Dios no tiene carne ni huesos.

      La doctrina mormona respecto al cuerpo físico de Dios es absurda. Jeremías 23:24 dice: «...¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?» Dios es omnipresente. Esto sería imposible si es físico.

      En tercer lugar, el mormonismo enseña que Dios es progresivo, es decir, que cambia. Por ejemplo, un apóstol mormono, Orson Hyde, dijo: «Recuerde, que Dios, nuestro Padre celestial, quizás fuese una vez un niño y mortal como nosotros, y se avanzó paso por paso en la escala del progreso, en la escuela del avance; se ha adelantado y ha sobrepasado, hasta que ha llegado al punto donde ahora está» (en Revista de Discuros, volumen 1, página 123). Esto implica que no es perfecto. Porque si cambia, entonces una vez fue inferior. Pero, Malaquías 3:6 dice: «Porque yo Jehová no cambio...» y el Salmo 102:27 dice: «Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.» Bíblicamente, Dios es inmutable porque ya es perfecto y siempre ha sido perfecto. La doctrina mormona del Dios mutable es antibíblica tanto como no-filosófica. 

      En cuarto lugar, el mormonismo enseña que Dios es un hombre avanzado. Un presidente pasado de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, Lorenzo Snow, dijo: «Como el hombre es, Dios una vez fue así; como Dios es, el hombre podrá hacerse así.» El mormonismo enseña que Dios fue una vez un hombre igual que nosotros. Enseña que nosotros algún día podremos hacernos dioses igual que él. En efecto, ¡el mormonismo enseña que Adán el primer hombre fue en realidad Dios mismo! Brigham Young, el sucesor del fundador José Smith, enseñó que Adán «fue nuestro Padre y nuestro Dios, y el único Dios con quien tenemos que dar cuenta» (en la Revista de Discursos, volumen 1, página 50). Agregó Young que Eva fue una de las esposas de Dios que trajo con él, porque creen que Dios está casado con muchas mujeres y que tiene las relaciones sexuales. De hecho, alegan que Dios el Padre con cuerpo físico vino a María y tuvo relaciones sexuales con ella para engendrar a Jesucristo. Yo sé que esas doctrinas son la blasfemia, pero son las enseñanzas de los mormones. La bíblia enseña que Adán fue creado por Dios (Genesis 1:26). Enseña que en el cielo, no se casan ni se dan en casamiento (Mateo 22:30). Enseña que el poder milagroso del Espíritu Santo vino sobre la virgen María. Los mormones niegan el parto virginal. Su doctrina de Dios es defectuosa. Refleja las concupisencias paganas de sus fundadores en vez de la enseñanza bíblica. Dios no es hombre, ni hijo de hombre (Números 23:19). El mormonismo contradice la bíblia en este punto. Por eso, está equivocado. Juan 17:3 dice: «Y esta es al vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.» No tenemos la malevolencia para con los mormonones. De hecho, ¡los amamos! Es por eso que les advertimos de la ira venidera para todo que no cree en la enseñanza correcta acerca de Dios. Gracias, y hasta la próxima.(Para una copia de este estudio, o para inscribirse en nuestro curso bíblico por correspondencia, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.)

Continuación Parte 2


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