«Contestando a los Mormones: Parte Tres 

Doctrina del Matrimonio»

Por Phillip Gray, La Verdad Para el Mundo


      Jesuscristo declaró en Mateo 7:15,16: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.» El apóstol Pablo asimismo advertió en 1 Timoteo 4:1: «Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.» 2 Timoteo 3:1 dice: «También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.» Luego, se explica como. (A propósito, ya estamos en los tiempos postreros, Hebreos 1:2; Hechos 2:16,17). En 2 Timoteo 3:5-7 se hablan de aquellos que «tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan a las mujercillas cargadas de pecados, arrastrados por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.»

      La presente lección es parecida a algunas otras disponibles por nuestras programaciones. Estamos analizando en la luz de la bíblia, el Antiguo y Nuevo Testamentos, las enseñanzas de la secta norteamericana, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Ese es el grupo más conocido y más numeroso de los seguidores de José Smith llamados los mormones (aunque han habido más de seisenta ramas de los mormones a través de los años desde la fundación de la iglesia mormona en 1830.) No es para insultar a nadie tampoco para entablar discusiones que presentamos estos estudios, sino es por motivo del amor de la verdad neotestamentaria y de las almas perdidas. Después del himno, volveremos a estudiar las enseñanzas y prácticas mormonas respecto al matrimonio:

      Para inscribirse en nuestro curso bíblico por correspondencia, o para recibir una copia de este estudio, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180. Es bien conocido que los mormones tempranos aquí en EE.UU. practicaron la poligamia, o sea, los matrimonios plurales. Al principio, el mormonismo no enseñaba que el hombre puede tener más que una mujer al mismo tiempo. Por ejemplo, la poligamia es condenada en la primera Escritura del mormonismo, el libro del Mormón. En Jacobo 2:24 en el libro del Mormón, se dice: «He aquí, David y Salomón de veras tuvieron muchas esposas y concubinas, lo cual fue cosa abominable ante mí, dice el Señor.» La poligamia está condenada en las primeras Escrituras de los mormones. No obstante, más tarde Smith reclamó tener nuevas revelaciones de Dios permitiéndole tener más que una esposa. Escribió en la Sección 132 de Doctrinas y Convenios, verso 38: «David además recibió a muchas esposas y concubinas, asimismo Salomón y Moisés mis siervos, como muchos otros de mis siervos, desde la creación hasta este tiempo; y en nada pecaron.» Entonces, el mormonismo original enseñó que los matrimonios plurales fueron pecaminosos, pero más tarde Smith halló que le fue conveniente cambiar esta doctrina y enseñar la ley de la poligamia. El sucesor de Smith, Brigham Young, cuyo nombre lleva la universidad famosa en el estado de Utah, escribió en la Revista de Discursos, volumen 11, páginas 269: «Los únicos hombres que vienen a ser dioses, aún los hijos de Dios, son aquellos que entran en la poligamia.» En el libro escrito por Brodie, Ningún Hombre Conoce Mi Historia, página 334, se dice que Smith a lo mejor tenía más que cincuenta esposas. En varios casos, fueron las esposas de sus apóstoles a quienes habían enviado convenientamente para la obra misionera.

      A causa de la práctica de los mormones de la poligamia, los ciuidadanos de los EE.UU. no les toleraban. Estaban perseguidos hasta que finalmente Smith mismo estuvo asesinado en una palea con pistola en mano en la carcel de Carthage, Missouri. La poligamia está contra la ley en los estados de este país. Por eso, un presidente de la iglesia mormona, Wilford Woodruff, declaró la práctica de la poligamia oficialmente terminada el 6 de octubre de 1890. Esa nueva revelación del cambio de la ley de la poligamia fue muy conveniente social y politicamente para los mormones. Se dice que, a pesar de esto, algunos mormones fundamentalistas todavía practican la poligamia en secreto en algunas partes de los estados de Utah, Arizona y en México.

      Bíblicamente hablando, la poligamia está condenada como el adulterio. Pablo escribió en Romanos 7:1-3: «¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive? Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.» Por supuesto, alguien pueda decir, «sí, hermano, pero eso es de la mujer que se casa con otro, pero no menciona al hombre que se casa con otra.» Es cierto que los mormones nunca permitieron ese privilegio de tener más que un conyuge para la mujer sino solamente para el hombre. Sin embargo, el principio de Romanos 7:1-3 le aplica asimismo al hombre.

      En Mateo 19:4-5 Cristo destaca que la ley divina original para el matrimonio todavía aplica a nosotros. Dijo: «Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.» No dijo, ¡se unirá a sus muchas mujeres y que los muchos serán una sola carne, sino los dos! La poligamia no concuerda con la voluntad ideal y original de Dios. Moisés por la dureza de los corazones de los judíos les permitió suspender esa ley original, y Dios pasó por alto algunas prácticas que ya no permite (Hechos 17:30). La poligamia está contra la voluntad de Dios. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

      De acuerdo con la práctica anterior de la poligamia entre los mormones ha surgido una doctrina muy extraña, la doctrina de los matrimonios celéstes. Los mormones creen en dos tipos de matrimonios: los matrimonios para el tiempo y los matrimonios para la eternidad. El matrimonio para el tiempo, o sea, el matrimonio temporal, es el casamiento no hecho en el templo. Estará disuelto en la muerte. Aquellos casados en esta manera no pueden hacerse dioses en la vida venidera, sino solamente ángeles que tendrán que atender a los más benditos. El otro tipo de matrimonio, el más bendito, es el matrimonio celeste. Dicen que aquellos que se casan en el templo son sellados así por toda la eternidad. Cuando llegan al cielo, pueden continuar teniendo las relaciones sexuales—el hombre con sus muchas esposas. Creen que el hombre sí puede practicar la poligamia en el cielo. Alegan que Jesucristo fue polígamo, y que Dios tiene muchas esposas.

      Sin embargo, Cristo dijo claramente que «en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.» El matrimonio no existe en el cielo.

      Otra cosa: José reclamó que los matrimones no hechos por la autoridad de la iglesia mormona no tienen vigencia, no están en vigor. Por eso, no reconocen la legitimidad de los matrimonios entre los gentiles, nombre que tienen para los no-mormones. El resultado de esta doctrina ha sido la práctica de seducir las esposas de otros hombres para hacerlas esposas mormonas. Hoy día, los mormones están en una campaña de anuncios por la televisión, la radio, y los periódicos para provomer la imagen de sus valores familiares. La verdad es que el mormonismo ha sido destructivo para la familia. Sus ideas provienen de la mente sensual de José Smith y no de Dios. Gracias, y hasta la próxima.


Brigham Young, Sucesor de José Smith en la Iglesia Mormona


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